Frontera de Tela

El viaje iniciaba apenas cruzaba el umbral del cuarto trago

Reciclaba las mismas palabras del viaje anterior, las pensaba y  masticaba varias veces para que no se notará el desgaste y el abuso del alcohol.

Frontera de tela

Era un itinerario apretado, llevando el celo al lado y el corazón desarreglado.

Tomaba el camino más largo para disfrutar del paisaje, de las hondonadas de aquellos labios que lo dejaban sin aliento por años enteros.

Las manos también viajaban, pasajeras de mil caricias que a veces se descarrilaban adrede, para conocerle rumbos escondidos y veredas en sus piernas.

El trayecto era el mismo, con diferente destino, pero el viaje lo disfrutaba mejor con los ojos cerrados, reposando de cuando en vez palabras que le acomodaran la razón de la decisión.

Y disfrutaba cuando había que empezar el trámite aduanal, con un toqueteo de lenguas similar al anterior, empezando a pensar cuantas idas y venidas serían esta vez.

Los primeros en partir eran los botones de sus ojales, luego los cierres y broches, participes del próximo derroche de estrépito sonoro al despegarse de la piel

Y una vez cruzada la frontera de tela, ya solo eran los dos en rumbo a la tierra prometida, cruzando cordilleras, cuevas y demás, para encontrarse nuevamente con ellos mismos, como si siempre hubieran estado ahí y nunca se hubieran marchado, regocijándose enteros de un placer aparentemente eterno, sin esperar el ansiado trasbordo de pasajeros.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s